Una nueva sorpresa...

terrible pasar por todo un lunes para llegar tan sólo a un pobre martes

                   

 

y     Alucinación urbana

 

Se encendió el verde

y todos los que estábamos

esperándolo

avanzamos unidos

dueños

de la calle

hacia

la acera tanto tiempo soñada

 

 

Este tipo de poema corto es cada vez más frecuente - por fortuna, en mi opinión - como lo atestiguan ciertos poemas de Ernesto Cardenal, Nicanor Parra, Gabriel Zaid, José Emilio Pacheco, Jorge Cantú, y otros. Me parece una reacción saludable contra los excesos del sentimiento y de la fantasía que habían caracterizado a nuestra poesía por demasiado tiempo. (Conste que no estoy en contra de la fantasía y del sentimiento, sino en contra de la identificación exclusiva de poesía, con sentimiento y fantasía.)

 

Hay muchos poemas malos en el libro de Jesús López Pacheco. Esto no es lo importante. Si revisáramos a muchos de los poetas clásicos, o de los más justamente leídos y releídos, encontraríamos que también ellos fallaban con frecuencia, y que son escasísimos los poemas perfectos. Lo importante no es que no haya errores, sino que haya aciertos. Algunos aspectos del orden público en el momento actual de la histeria de España contiene muchos buenos poemas, poemas frescos, que se leen con interés y gusto, algunos magníficos. Esto basta para hacer de él un libro importante.


Quizás el aspecto más interesante de este libro es que rompe barreras. Que al leerlo nos damos cuenta de que los jóvenes poetas españoles están haciendo algo nuevo, están empeñados en encuentros y búsquedas parecidas a las nuestras, que tenemos, del otro lado del atlántico, trabajando con el mismo idioma, no maestros ni padres, sino compañeros.