Homenajean a Isabel...

Carlos Sánchez

De la poesía de Isabel Fraire (Ciudad de México, 1934) Octavio Paz dijo que se trataba de "un continuo volar de imágenes que se disipan, reaparecen y vuelven a desaparecer. No imágenes en el aire: imágenes de aire".

A pesar de ese reconocimiento, hoy la obra de la poeta, traductora, ensayista y periodista cultural "apenas" es leída en México, lamentó el escritor Rene Aviles Fabila, quien participó ayer en un homenaje dedicado a la autora de Poemas en el regazo de la muerte, por sus 75 años de vida.

"Quienes han comparado a Fraire con las mejores escritoras del español aciertan, sólo que la voz de Fraire es básicamente poética y a pesar de su éxito internacional apenas la leemos en México. En México tendría que ser considerada y leída como la mejor autora de poesía, de versos", sentenció Aviles Fabila tras recordar, en el acto realizado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la vena periodística que también cultivó la poeta.

Perteneciente a la generación de las letras mexicanas de la segunda mitad del siglo pasado, Fraire fue incluida en 1966 en Poesía en movimiento, "la más severa antología (poética) de cuantas se han realizado", dirigida por Paz, Alí Chumacera, José Emilio Pacheco y Homero Aridjis.

Ganadora del Premio Xavier Villaurrutia en 1978, la autora es reconocida además por su trabajo como traductora, cuya mejor prueba es la antología Seis poetas de lengua inglesa, hoy estimada como uno de los textos que permitió a otros lectores adentrarse en la poesía inglesa, tal como reconoció el escritor Jesús Quintero.

"Con su amor a la poesía, (Isabel Fraire) ha iluminado vastas zonas, difundiendo en nuestro idioma a Williams Carlos Williams, Ezra Pound, T. S. Elliot y Lawrence Ferlinguetti", dijo.

Pero el rasgo más alabado de Fraire fue el de la poesía, donde "el lenguaje se transforma a través de su sapiencia formal y el insumiso esplendor de su canto se agiganta cuando los espacios se vacían para llenarse de la silenciosa música que los alienta", de acuerdo con el poeta Dionicio Morales.

En sus versos, agregó, "Isabel recupera a través de las palabras el mundo imaginario, y en el poema crecen las preguntas y las respuestas, los cuestionamientos detvida, las vivencias que se hacen líquidas a las miradas I mientras los escalonamientos visuales y rumorosos hablan por sí solos".

La autora, firme en la idea de que la poesía sigue siendo el único medio para comunicarse, se limitó a leer algunos poemas de Puente colgante, la reunión de su poesía que editó la UNAM en 1997.

De la poesía de Isabel Fraire (Ciudad de México, 1934) Octavio Paz dijo que se trataba de "un continuo volar de imágenes que se disipan, reaparecen y vuelven a desaparecer. No imágenes en el aire: imágenes de aire".

A pesar de ese reconocimiento, hoy la obra de la poeta, traductora, ensayista y periodista cultural "apenas" es leída en México, lamentó el escritor Rene Aviles Fabila, quien participó ayer en un homenaje dedicado a la autora de Poemas en el regazo de la muerte, por sus 75 años de vida.

"Quienes han comparado a Fraire con las mejores escritoras del español aciertan, sólo que la voz de Fraire es básicamente poética y a pesar de su éxito internacional apenas la leemos en México. En México tendría que ser considerada y leída como la mejor autora de poesía, de versos", sentenció Aviles Fabila tras recordar, en el acto realizado en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la vena periodística que también cultivó la poeta.

Perteneciente a la generación de las letras mexicanas de la segunda mitad del siglo pasado, Fraire fue incluida en 1966 en Poesía en movimiento, "la más severa antología (poética) de cuantas se han realizado", dirigida por Paz, Alí Chumacero, José Emilio Pacheco y Homero Aridjis.

Ganadora del Premio Xavier Villaurrutia en 1978, la autora es reconocida además por su trabajo como traductora, cuya mejor prueba es la antología Seis poetas de lengua inglesa, hoy estimada como uno de los textos que

permitió a otros lectores adentrarse en la poesía inglesa, tal como reconoció el escritor Jesús Quintero.

"Con su amor a la poesía, (Isabel Fraire) ha iluminado vastas zonas, difundiendo en nuestro idioma a Williams Carlos Williams, Ezra Pound, T. S. Elliot y Lawrence Ferlinguetti", dijo.

Pero el rasgo más alabado de Fraire fue el de la poesía, donde "el lenguaje se transforma a través de su sapiencia formal y el insumiso esplendor de su canto se agiganta cuando los espacios se vacían para llenarse de la silenciosa música que los alienta", de acuerdo con el poeta Dionicio Morales.

En sus versos, agregó, "Isabel recupera a través de las palabras el mundo imaginario, y en el poema crecen las preguntas y las respuestas, los cuestionamientos de vida, las vivencias que se hacen líquidas a las miradas mientras los escalonamientos visuales y rumorosos hablan por sí solos".

La autora, firme en la idea de que la poesía sigue siendo el único medio para comunicarse, se limitó a leer algunos poemas de Puente colgante, la reunión de su poesía que editó la UNAM en 1997.