Retrato de una...

RETRATO DE UNA MUCHACHA EN NEGRO Y BLANCO

Una muchacha está sentada en un cuarto negro. Es tan blanca

que las ciruelas se han caído de los árboles.

Helados vientos arrojan gansos

a su cabello.

El cuarto es negro,

pero los gansos vagan en él

irrumpiendo en su mente

y encerrando el cuarto

en su propio secreto negro.

No está sola, porque se oye el ruido

de cien alas,

 

y se percibe al pudrirse la fruta en la oscura tierra el olor del tiempo que pasa.

Una muchacha está sentada en un cuarto irreal

peinando su cabello irreal.

El aleteo de los gansos

ha desprendido las ciruelas

haciéndolas caer de los árboles,

y el viento las ha congelado todas

para retener a la muchacha en el cuarto negro

peinando su irreal

cabello.

Una muchacha está sentada en un retrato con el fondo pintado de negro, se peina el cabello.

Es tan blanca que el viento ha roto las ciruelas

y dispersado los gansos.

El invierno ha llegado.

El ruido de las alas es tan fuerte que no oigo

nada

y tengo que mirar fijamente desde el retrato y seguir peinando mi irreal cabello negro.