Ombliguista

OMBLIGUISTA

 

¿Será posible que estos movimientos que se mueven a sí mismos sean la sustancia de mi atractivo?

¿De dónde viene esta delgada seda verde que cubre mi cuerpo? Seguramente cualquier mujer que se pusiera semejante tela movería su cuerpo simplemente por sentir el tacto de la tela en toda su piel.

Y  sin embargo la mayoría de las mujeres fruncen el ceño, o

ríen tiesamente. Tienen miedo, de alguna manera, de estas telas y

de estos movimientos. Los psicólogos dirían que, de alguna manera, tienen miedo

de sí mismas.

¿Tal vez teman el despertar de un deseo demasiado grande------------------

que sus hombres jamás podrían satisfacer? De modo que se mantienen siempre abrochadas y atadas y maquilladas con la esperanza de que la armazón las mantendrá bastante tiesas

para no sentir toda la gama de la sensación

Con la esperanza de no tener que vivir ese insaciable deseo de ritmo y de contacto.

Si una víbora se deslizara por este piso la mayoría se desmayaría o encogería.

Y  sin embargo ese movimiento sería el suyo.

Ese suave deslizado movimiento las asusta-------------

Despertando a parientes y ancestros en la punta de sus brazos

y los dedos de sus pies. De modo que mis pies descalzos y mis delgadas sedas verdes mis campanillas y címbalos dactilares

las ofenden------- espantan a sus cuerpos jóvenes-viejos.

Entretanto los hombres sonríen melindrosos y me
miran obscenamente---------

contentos de tener vivencias a trasmano, ejercitarse. No se dan cuenta hasta qué punto los desprecio

no saben que bailo para sus espantadas

dulces

mujeres

 

que aún no despiertan.