In memoriam: El Che

In memoriam: El Che

 

Finales

de octubre y el dios

ha muerto de nuevo, raíz

hoja y

mazorca de nuestra resurrección y nosotros

agonizamos de nuevo con el dios cuyos dones son agonía y esperanza

al llegar marzo

danzaremos tu ascenso como aullamos ahora tu caída en el centro helado de enero

recordaremos

quién está bajo nuestras botas

Me dijeron que estabas durmiendo en las calles, en Reno o

en alguna parte, bebiendo

yodo, o lo que beban los borrachos

Forsan et haec olim meminisse iuvabit

escribiste en un libro

que me regalaste

en una librería de Filmore hace

diez años (pero lo perdí)

Me dijiste (riendo) que quería decir: Algún día

nos acordaremos de toda esta mierda para carcajearnos

Quieta bahía, retraída, olas rompen

espaldas contra la isla y caen

entre resaca, rocas, lugar de ninfas, puedes ver

tu cara en la oscuridad quietud, alzándose, cayendo

Esa calma acunada por rocas después de la violencia, Bill, Bill Husk, la has encontrado?

 

 As-tu des yeux pour Avril? J'en ai, dije. Elle a des yeux pour toi.

Y tenía. Tenía. Dios me hizo reir de tal manera que los que me oían reían conmigo.


(Como radiolas. O como

la décima avenida, la mañana, los

pájaros! Nervios

cantando! la ciudad! )

En donde no hay en estación ni fuera

de estación, no, sino desde abajo del nivel que alcanzan las. heladas esa hemorragia,

banquete de langostas

en las rocas calientes de Gloucester.

Es por eso que ríes, es

primavera, amor, tienes ojos.