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DATOS RESPECTO A LA PUBLICACIÓN DE LOS DIVERSOS TEXTOS QUE COMPONEN ESTA COLECCIÓN

 

Esta es la historia de donde y cuando se publicaron estos cuentos, como también la explicación del hecho de que algunos no se publicaran jamás.

 

 

"El muerto de la Quebrada" nunca se publicó. Fue el primer cuento largo que escribí, y lo envié a un concurso que se organizó en la época en que dirigía la Casa del Lago Juan José Arreóla. El problema fue que hubo más de cien cuentos que concursaron, y Juan José los repartió entre sus amigos para que le dieran su opinión, y se basó en ella para descartar mi cuento. Sin embargo cuando yo le pregunté por qué no le había gustado me contestó que nunca lo había leído pero me pidió que se lo enseñara. Cuando lo leyó me dijo que si lo hubiera leído le habría otorgado el primer premio. Además lo alabó mucho públicamente en su programa de radio y me animó a seguir escribiendo cuentos. (De hecho sí escribí bastantes cuentos y muchos se publicaron.) Juan José Arreóla, en esa época, me daba algo así como un curso particular gratis en su casa -vivíamos a unas cuadras de distancia únicamente- y él, que me había conocido como poeta por insistencia de Carmen Alardín, me revisaba mis poesías, explicándome en detalle esto sí, por esto, esto no, por esto, y finalmente, después de algunas semanas, se declaró satisfecho. Fue él quien llevo mis poesías a la Revista de la UNAM en donde le gustaron a Tomás Segovia que las llevó a la junta de la Revista Mexicana de literatura donde me invitaron a formar parte de la revista. Sin embargo "El muerto de la Quebrada" permaneció inédito.

 

Fin de semana en Acapulco se publicó en la revista Fem, Volumen 2 #7,pp.20a23, 1978.

 

Rivalidades Contemporáneas -que escribí para Marianne Toussaint que quería leer un cuento mío- se publicó en La Palabra y el Hombre, editorial de la Universidad de Veracruz en Jalapa.

 

"La Guerra de Las Malvinas" nunca se publicó, ni en inglés (idioma en que lo esccribí originalmente), ni en español. Otro inédito.

 

"Hojas de un Diario que Quizás Llegue a Escribirse" tuvo una gestación muy larga, ya que tuve la idea y comencé a escribirlo cuando todavía vivía en Inglaterra, gracias a su inmejorable sistema bibliotecario, y lo acabé finalmente muchos años después. Se publicó en el suplemento Sábado del periódico Uno más Uno.

 

 

Si se me preguntara por qué no escribo más cuentos tendría que contestar que por falta de tiempo. Tenía muchos comenzados mentalmente pero la verdad es que un cuento absorbe toda mi atención día y noche durante un mes o más, a veces varios meses, mientras que la poesía se escribe a retazos, a la luz de una lámpara, o en un camión, o en una servilleta en un avión. Al menos así es en mi caso. Por lo tanto se quedan en un cajón los pedazos donde me esperan hasta que por fin los puedo leerlos como si fuera otra persona, con frialdad, y a la larga, me decido a publicar el poema o los poemas pendientes.

 

 

Con disculpas por esta larga explicación le pongo punto final a este recuento de cuentos por fin reunidos y agradezco todo el trabajo que se tomaron y la paciencia que tuvieron con la autora sus lectores y editores.